Receta · Postre

Crema catalana

El postre de crema con costra de caramelo crujiente, un clásico de la cocina catalana.

Crema catalana caramelizada con azúcar en una cazuela

La crema catalana es uno de los postres más tradicionales de Cataluña. Se trata de una crema de yema de huevo aromatizada con canela y limón, que se carameliza en la superficie para formar una costra crujiente. Es el postre perfecto para terminar una comida especial.

Un postre con historia

La crema catalana tiene siglos de historia y se asocia a la cocina de los monasterios catalanes. Se prepara tradicionalmente el día de San José, el 19 de marzo, aunque hoy se disfruta durante todo el año. Su textura es suave y cremosa, y el contraste con la costra de caramelo es lo que la hace tan especial.

A diferencia de la crème brûlée francesa, la crema catalana se aromatiza con canela y limón, y se espesa con maicena en lugar de solo con yemas. Esto le da una textura ligeramente distinta.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 500 ml de leche entera
  • 4 yemas de huevo
  • 100 g de azúcar
  • 40 g de maicena
  • 1 rama de canela
  • Piel de 1 limón
  • Azúcar extra para caramelizar

Elaboración paso a paso

  1. Infusiona la leche. Calienta la leche con la canela y la piel de limón. Cuando empiece a hervir, retira del fuego y deja reposar 10 minutos.
  2. Mezcla las yemas. En un bol, bate las yemas con el azúcar hasta que estén cremosas. Añade la maicena y mezcla bien.
  3. Une las mezclas. Cuela la leche para retirar la canela y el limón. Añádela poco a poco a la mezcla de yemas, removiendo.
  4. Cocina la crema. Vuelve a poner la mezcla al fuego medio, removiendo sin parar, hasta que espese.
  5. Reparte en cazuelas. Vierte la crema en cazuelas individuales y deja enfriar. Después, refrigera al menos 2 horas.
  6. Carameliza. Antes de servir, espolvorea azúcar por encima y quema con un soplete hasta que se forme una costra dorada.

Consejos

  • Remueve sin parar mientras cocinas la crema para evitar que se formen grumos.
  • La crema debe quedar espesa pero suave. Si se pasa, queda demasiado densa.
  • El soplete es la mejor forma de caramelizar. Si no tienes, puedes usar el grill del horno.
  • Sirve bien fría con la costra recién hecha para el mejor contraste.

Variaciones

Puedes aromatizar la crema con vainilla en lugar de canela, o añadir un toque de licor. También puedes servirla en un vaso grande para compartir.

La crema catalana es el final perfecto para una comida, con su costra crujiente y su interior cremoso.

Si te ha gustado esta receta, te recomendamos probar el turrón de almendra o los churros con chocolate. Y si tienes dudas, no dudes en escribirnos.

Nota: esta receta es orientativa. Los tiempos y las cantidades pueden variar según los ingredientes y los utensilios. Si tienes alergias o condiciones de salud, consulta con un profesional antes de preparar el plato.